Menú moderno para una boda

Es esencial cuidar todos los detalles al momento de organizar una boda, las preparaciones para la celebración pueden llevar meses para que el día clave todo salga como siempre se soñó y esto incluye por supuesto, la comida.

La selección de un menú que se adecúe a las expectativas de la pareja y también de las personas invitadas, puede suponer una ardua planeación. Aquí tenemos algunas pautas que pueden ser útiles para conseguir que los invitados y por supuesto, los novios, disfruten al máximo.

Actualmente es muy común ofrecer una recepción a los invitados, previa al banquete, en el que se degustan algunos canapés ligeros acompañados de un buen vino en la sala o jardín junto al salón de la celebración, como abrebocas mientras los novios se hacen fotos, por ejemplo. La idea es no llenar el estómago de los asistentes antes de tiempo. Valen las croquetas, pequeñas tostas, tartaletas con queso o jamón, acompañados con vino, cerveza o refresco.

Los entrantes no pueden faltar, se sugieren champiñones rellenos gratinados, tartaletas de espárragos, hojaldres de setas o mariscos (vieiras, almejas, langostinos, etc) y para un toque de distinción se pueden preparar en saquitos con una exquisita salsa.

Se sigue usando, luego de los entrantes un consomé o sopa antes del plato principal. Actualmente se suele combinar esta opción con algún sorbete, el más popular es el de limón, pero también se pueden conseguir de manzana o de otras frutas.

Con respecto al plato fuerte; las posibilidades de pescado son casi infinitas: merluza, rape, lenguado, con una buena salsa. En cuanto a la carne, depende del lugar donde se haga la boda, un chuletón, cordero, cochinillo o solomillo son excelentes opciones.

La tarta actualmente puede ser reemplazada por un postre especial. Aunque si se opta por la tarta se acostumbra acompañarla con un poco de helado que combine bien.

Por Laura Quintero

Comentarios

blog comments powered by Disqus