
Organizar una boda sin llenarse de deudas es posible, el objetivo es administrar el dinero con el que se cuenta de la mejor manera y organizar cada detalle planeando con suficiente anticipación.
Para elegir la fecha es importante tener presente que existen meses con alta demanda y otros más tranquilos. Las fechas más altas son la primavera especialmente, si se quiere ahorrar mejor elegir una fecha cerca al verano por ejemplo.
Con respecto a la hora es más económico casarse en la mañana o en la tarde y más costoso en la noche. Reservar a las empresas proveedoras con la suficiente anticipación también evitará que se gaste de más. Invitar a los familiares y amistades más cercanas es lo mejor si el objetivo es ahorrar no hace falta incluir a gente que le da igual ir o no.
Para el vestido, lo mejor es no ir a grandes casas de novia, se pueden encontrar buenos modelos en tiendas menos costosas. Al momento de cotizar los elementos de decoración o la comida es mejor no mencionar la palabra boda pues esto puede disparar el precio.
Las flores pueden compartirse con otras parejas que se casen el mismo día, importante que sean de temporada. Lo mejor es encargarlas en cuanto se sepa la fecha de la boda, así no se agotarán y saldrán más económicas. Los arreglos pequeños son los mejores, a los invitados no les gustarán esos grandes adornos que nadie sabe donde dejar. Con respecto a la invitaciones, si se cuenta con buena caligrafía o un ordenador se pueden hacer muy originales y sin gastar casi nada.
Lo más importante con respecto al presupuesto es que se haga más pequeño de lo que realmente se puede gastar, de esta forma se tendrá un margen y si se pasa no será un problema.