
La madre de la novia debe causar una buena impresión en la ceremonia, y nada mejor para ello que lucir un precioso y elegante vestido con detalles selectos como broches, pequeñas moñas, encajes y demás adornos adecuados.
La progenitora de la futura esposa es indispensable en la ceremonia, ya que la persona quien se encargará de preparar a la novia y estar junto a ella, es por ello que el atuendo tiene que ser el correcto y sobre todo selecto.
Colores y estilos
Lo ideal es que se utilice un vestido de corte largo y no muy escotado, ya que los diseños cortos y destapados o llamativos son exclusivos para las damas más jóvenes, no obstante la madre puede resaltar su belleza con un atuendo ajustado y con complementos como moños, broches, listones, entre otros.

En cuanto a los tonos ideales son el azul, verdes, morados, café, gris, rosa pálido, celeste oscuro. Los colores beige, crema y blanco, es evitarlos ya que serían muy parecidos a los de la novia.
Simples y discretos
El atuendo de la madre tiene que ser discreto, es decir de una sola pieza y plisado, lo recomendable es evitar los pliegues en la falda. En cuanto al peinado, el cabello recogido es la mejor opción para resaltar las facciones del rostro.
Las joyas como pendientes o brazaletes deben ser discretos al igual que el maquillaje, ya que para las damas mayores no es conveniente portar accesorios extravagantes ni un cosmético cargado, recuerda que lo simple es lo elegante.